
Con el cambio de estación y las bajas de temperatura, las ganas de comer platos calientes incrementa y por lo mismo tenemos que aprovechar de incorporar o reincorporar a nuestra dieta las exquisitas legumbres.
Un tentador plato de lentejas, unas deliciosas arvejitas o los infaltables porotos pueden ser participes de nuestro almuerzo y no sólo porque su costo es bajo, sino que también por sus beneficios nutricionales como:
• Ser un alimento alto en fibra, lo cual estimula nuestro intestino para mantener una buena motilidad, controlar el colesterol sanguíneo y el control de la glucemia.
• Ser buena fuente de carbohidratos complejos, los cuales tienen un Indice glicémico bajo lo que prolonga la sensación de saciedad por mucho más tiempo y aporta toda la energía que necesitamos para realizar nuestras actividades diarias.
• Ser una buena fuente de proteínas, la cual puede mejorar su calidad si se complementa con cereales como arroz o fideos.
• Ser buena fuente de hierro, siendo mayor el aporte en leguminosas como las lentejas y los garbanzos. Igual me gustaría decir que la biodisponibilidad del hierro de las leguminosas es inferior al hierro obtenido de las carnes, pero si consumimos este tipo de alimentos en compañía de una buena fuente de vitamina C (como un jugo de naranjas) esta mejora a grandes rasgos.
• Ser buena fuente de vitaminas del complejo B, lo cual ayuda a nuestro sistema nervioso central y a los procesos metabólicos para la obtención de energía.
• Contienen calcio, fósforo, magnesio, yodo y potasio, minerales que son muy beneficiosos para el funcionamiento del sistema muscular.
Con todos estos beneficios, creo que las leguminosas son una excelente opción para comer rico, sano y nutritivamente. A demás las leguminosas se pueden mezclar con muchos tipos de alimentos y se pueden preparar de muchas formas distintas.

Beneficios del Brócoli










Deja tu comentario: