Siempre nos preocupamos por mantener los niveles de colesterol total y LDL en rangos saludables, dejando de lado muchas veces la importancia del colesterol HDL o “bueno”, el cual es fundamental para prevenir enfermedades cardiovasculares.
Para saber un poco más como actúa este tipo de colesterol, les cuento que el HDL es una lipoproteína de alta densidad que a diferencia que la LDL posee en su estructura un 50% de proteína y un 19% de colesterol.
Esta molécula, sintetizada en hígado e intestino, se libera al torrente sanguíneo para recolectar el exceso de colesterol libre y fosfolípidos, lo que se logra mediante la unión de ésta partícula con la membrana celular, en donde se traspasan todos los excesos.
Luego, cuando las HDL se encuentra repletas, éstas viajan hacia el hígado para eliminar las moléculas de colesterol, siendo en éste órgano en donde se utilizan para secreciones biliares como sales biliares y colesterol libre.
Pues bien, la importancia de este proceso, denominado transporte reverso del colesterol, radica en la prevención del exceso de colesterol libre en nuestra sangre, el cual si no es removido se adhiere a las paredes de las arterias en donde se oxida y genera la temida placa ateromatosa precursora de enfermedades cardiovasculares como la aterosclerosis y accidentes coronarios como el infarto al miocardio.
La recomendación en esta ocasión es llevar una dieta saludable a base de frutas, verduras y alimentos ricos en fibra, sin olvidar nuestros niveles de colesterol HDL, los cuales deben ser superiores a 40 mg/dl, lo que sin duda es un agente protector para estas patologías.

Zumba: manten tu figura bailando










Deja tu comentario: