Últimamente, se ha visto un aumento en los casos de sobrepeso y obesidad infantil, lo que ha repercutido gravemente en los niños quienes cada vez adquieren con mayor frecuencia enfermedades crónicas no transmisibles que antiguamente se asociaban a la edad adulta.
Es así como se pueden ver a tempranas edades casos de hipertensión arterial, dislipidemias y diabetes tipo II que atentan contra la salud de los pequeños, quienes aun no tienen conciencia de que el tema del sobrepeso va más allá de lo estético.
Pero para cambiar esta situación, nosotros los adultos tenemos que ir a la raíz del problema para cambiar hábitos que perjudican la salud, guiando a los más pequeños de la casa a seguir una alimentación adecuada a sus necesidades que tenga como base la incorporación de alimentos nutritivos como frutas, verduras, carnes magras, legumbres, lácteos y cereales integrales; lo que debe ir acompañado de actividad física.
Es sumamente importante que los niños coman cada cuatro horas y que se presente una colación a media mañana o a media tarde que privilegie frutas y lácteos, dejando de lado los dulces y los snaks que tanto daño hacen.
También, es aconsejable fomentar el juego al aire libre y las actividades extraprogramáticas deportivas, ya que así los niños no asociarán al ejercicio físico como algo aburrido y degastador.
En nuestras manos está el cambiar hábitos y el futuro saludable de nuestros pequeños
.

Chile: se encuentran dioxinas en carne de cerdo










Deja tu comentario: